sábado, 28 de septiembre de 2013

LA LECTURA EN VOZ ALTA



Consejos a los padres


Es bueno hacer de la lectura en voz alta una actividad cotidiana
 La constancia es la mejor virtud, pero no hay que hacer de esa actividad una imposición.
No se requieren aptitudes especiales para leer en voz alta.
 Lo importante es leer con pasión, con calma y con sentido.
 Es útil leer con anterioridad el libro queluego leerá a sus hijos. De ese modo hará una lectura más segura y fluida. 


Cualquier momento del día es bueno para leerles: a la hora de acostarse, después de comer, durante la merienda, al terminar los deberes, en los desplazamientos, en la espera de la consulta del pediatra... Lo importante es hacerlo sin prisas y sin agobios. Sus hijos deben percibir que durante ese tiempo solo cuentan ellos. 



Si el libro elegido no les gusta a sus hijos, escoja otro. Si las circunstancias no
son favorables es mejor aplazar la lectura.
Conviene prestar atención a los gustos de sus hijos. Anímelos a hojear loslibros y a elegir. Es bueno ser socios de alguna biblioteca pública . Pida consejo a los bibliotecarios y a los profesores de sus hijos.
Regalar libros con regularidad favorece el gusto por la lectura y les ayuda a
formar su propia biblioteca. 



No olvide que los libros no los lee para darles clase o evaluarlos, sino parapensar y sentir juntos. La lectura en voz alta es un momento de placer tanto para sus hijos como para usted, una manera amorosa de relacionarse con ellos.
Si se hace en el hogar, es preferible buscar un lugar confortable y acomodarse allí junto a sus hijos. Ese espacio debe ser reconocido por ellos como un lugar de calma y disfrute.



Conversar con ellos acerca de las historias leídas, responder a sus preguntas o resolver sus dudas hace que la lectura sea una fuente de conocimiento sobre la vida y sobre las personas. Preste atención a los comentarios que hacen al hilo de la narración. Son valiosas expresiones de su mundo interior.



Leer un libro en voz alta a los niños es, por encima de todo, una demostración de afecto. Es un modo dichoso de relacionarse con ellos, de estar junto a ellos. Es un regalo en forma de tiempo, dedicación, escucha, conversación.
Las palabras de los libros hacen hablar a quienes los leen y los escuchan. Leer a los niños en voz alta implica estar dispuestos a escuchar y acoger sus fantasías, sus confidencias, sus recuerdos, sus pensamientos, sus emociones. 



Al exponer a los bebés y a los niños pequeños a las palabras, los sonidos o las historias de los libros les estamos ayudando además a construir su lenguaje, a desarrollar su comprensión y a descubrir los mecanismos de la lectura y la escritura. 



Escuchar historias leídas por otros prepara a los niños para leer luego por sí mismos. No se trata de enseñarles a leer precozmente, sino de interesarlos en el lenguaje y los libros, de estimular su curiosidad y su conocimiento. El éxito o el fracaso escolar tienen mucho que ver con las experiencias de los primeros años de vida.
Esas experiencias repercuten favorablemente en la salud de los niños. Contribuyen al crecimiento armónico de la infancia y a la prevención de futuras afecciones físicas y emocionales.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Importancia del reciclaje



Saber reciclar todos los residuos, respetar el medio ambiente y conocer qué podemos hacer para preservar nuestra naturaleza, son algunas de las grandes enseñanzas que nosotros, los padres, podemos pasar a nuestros hijos. Solo así ellos crecerán con la mentalidad de que es necesario luchar y hacer cada uno su parte para salvar y conservar nuestro planeta. Y para eso tan sólo hace falta tener mucha voluntad, ganas y perseverancia.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

!Eres genial!

Espero que estos vídeos os hagan sonreir. ¿Os han dicho alguna vez que sois geniales?

sábado, 22 de junio de 2013

sábado, 4 de mayo de 2013

Felicidades a todas las mamás

Ser mamá es el trabajo más difícil del mundo, pero también es el mejor

                                       


miércoles, 1 de mayo de 2013

Cómo desarrollar el lenguaje con tu hij@

Os dejo este artículo encontrado en la red esperando que os sirva para vuestr@s hij@s

La mayoría de los niños pequeños desarrollan rápidamente el lenguaje, pasando del llanto y el arrullo en la infancia al uso y comprensión de cientos de palabras para cuando ya están listos para acudir al colegio. El desarrollo del lenguaje es un logro importante, y es además una de las experiencias más gratificadoras que los padres pueden compartir con sus hijos.
Los niños aprender a hablar y a comprender palabras estando con adultos que se comunican con ellos y estimulan sus esfuerzos por hablar. Si bien todos los niños pasan por las mismas etapas de desarrollo del lenguaje, cada uno avanza a su propio ritmo. En cada etapa, son varias las cosas que podéis hacer para estimular a vuestr@ hij@ y compartir juntos la experiencia


El desarrollo del lenguaje comienza durante los primeros meses de vida cuando el bebé reacciona a los sonidos en su alrededor. Los padres pronto aprenden a reconocer los diferentes llantos de su bebé que significan diferentes necesidades. Para la edad de tres o cuatro meses, los bebés comienzan a hacer sus propios sonidos, los que se conocen como 'arrullo'. Los bebés mayores comienzan a barbullar, repitiendo en serie sílabas tales como 'babadubiba'. Aproximadamente a la edad de un año, algunos bebés pueden pronunciar unas pocas palabras reconocibles, tales como 'papá' y 'mamá'.
Incluso en esta etapa temprana, hay mucho que puede hacer para estimular el desarrollo del lenguaje en su bebé. Comience hablando con él tantas veces pueda mientras le dé de comer, le bañe y le cambie el pañal. Pronuncie el nombre de su bebé cuando hable con él y haga diferentes expresiones con la cara. A partir de la edad de seis meses, también puede comenzar a leer libros a su bebé. Su hijo está escuchando todo lo que dice.
A medida que su bebé crezca y se aproxime a cumplir su primer año, empezará a reconocer algunas palabras comunes. Puede jugar juegos sencillos, por ejemplo esconderse y luego aparecer súbitamente y contar los dedos de los pies. Continúe hablando con su bebé con la mayor frecuencia posible, e identifique en voz alta los nombres de los objetos. Aumente sus expresiones de una sola palabra. Por ejemplo, cuando él diga 'papá', su respuesta puede ser 'Sí, Papá ya llegó a casa'. 

Cuando el lenguaje prende el vuelo
Entre la edad de uno y dos años, su hijo puede comprender mejor lo que usted dice y pedir las cosas que quiere. Posiblemente emplee fragmentos de palabras y gestos, pero el progreso se producirá rápidamente. Entre la edad de dos y tres años, los niños pasan por una verdadera explosión de su vocabulario. Comienzan a combinar palabras en frases cortas, a seguir instrucciones sencillas y a sostener conversaciones más largas.
Aproveche los eventos en su entorno para exponer a su hijo a nuevas oportunidades para aumentar su vocabulario. Salga a pasear e identifique los objetos cotidianos en la zona donde vive, hable sobre el camión de la basura que va pasando, identifique los vegetales en el supermercado. Invite a su hijo a que imite las palabras y frases que usted pronuncia. Continué formando oraciones utilizando el creciente vocabulario de su hijo para que aprenda a juntar palabras. Exploren juntos la biblioteca de su localidad para encontrar más libros para su lectura diaria.


Cómo estimular el lenguaje utilizando actividades fáciles
Hay actividades fáciles que puede hacer en el hogar con su hijo para estimular el desarrollo del lenguaje y aumentar su vocabulario.
· Coloque objetos comunes en una caja y pida a su hijo que identifique cada uno por su nombre mientras lo saca de la caja.
· Hojeen juntos álbumes de fotos e identifiquen por su nombre a las personas que ven.
· Confeccione libros básicos, cortando y pegando ilustraciones favoritas de revistas viejas.
· Cante canciones sencillas, tales como "Los Pollitos", dejando fuera algunas palabras para que su hijo las supla.
· Jueguen juegos fáciles, por ejemplo, nombrar las partes del cuerpo, diferentes alimentos o artículos de ropa.
· Ponga libro sencillos de cuentos en una canasta de donde usted y su hijo pueden seleccionar varios todos los días.