sábado, 4 de mayo de 2013

Felicidades a todas las mamás

Ser mamá es el trabajo más difícil del mundo, pero también es el mejor

                                       


miércoles, 1 de mayo de 2013

Cómo desarrollar el lenguaje con tu hij@

Os dejo este artículo encontrado en la red esperando que os sirva para vuestr@s hij@s

La mayoría de los niños pequeños desarrollan rápidamente el lenguaje, pasando del llanto y el arrullo en la infancia al uso y comprensión de cientos de palabras para cuando ya están listos para acudir al colegio. El desarrollo del lenguaje es un logro importante, y es además una de las experiencias más gratificadoras que los padres pueden compartir con sus hijos.
Los niños aprender a hablar y a comprender palabras estando con adultos que se comunican con ellos y estimulan sus esfuerzos por hablar. Si bien todos los niños pasan por las mismas etapas de desarrollo del lenguaje, cada uno avanza a su propio ritmo. En cada etapa, son varias las cosas que podéis hacer para estimular a vuestr@ hij@ y compartir juntos la experiencia


El desarrollo del lenguaje comienza durante los primeros meses de vida cuando el bebé reacciona a los sonidos en su alrededor. Los padres pronto aprenden a reconocer los diferentes llantos de su bebé que significan diferentes necesidades. Para la edad de tres o cuatro meses, los bebés comienzan a hacer sus propios sonidos, los que se conocen como 'arrullo'. Los bebés mayores comienzan a barbullar, repitiendo en serie sílabas tales como 'babadubiba'. Aproximadamente a la edad de un año, algunos bebés pueden pronunciar unas pocas palabras reconocibles, tales como 'papá' y 'mamá'.
Incluso en esta etapa temprana, hay mucho que puede hacer para estimular el desarrollo del lenguaje en su bebé. Comience hablando con él tantas veces pueda mientras le dé de comer, le bañe y le cambie el pañal. Pronuncie el nombre de su bebé cuando hable con él y haga diferentes expresiones con la cara. A partir de la edad de seis meses, también puede comenzar a leer libros a su bebé. Su hijo está escuchando todo lo que dice.
A medida que su bebé crezca y se aproxime a cumplir su primer año, empezará a reconocer algunas palabras comunes. Puede jugar juegos sencillos, por ejemplo esconderse y luego aparecer súbitamente y contar los dedos de los pies. Continúe hablando con su bebé con la mayor frecuencia posible, e identifique en voz alta los nombres de los objetos. Aumente sus expresiones de una sola palabra. Por ejemplo, cuando él diga 'papá', su respuesta puede ser 'Sí, Papá ya llegó a casa'. 

Cuando el lenguaje prende el vuelo
Entre la edad de uno y dos años, su hijo puede comprender mejor lo que usted dice y pedir las cosas que quiere. Posiblemente emplee fragmentos de palabras y gestos, pero el progreso se producirá rápidamente. Entre la edad de dos y tres años, los niños pasan por una verdadera explosión de su vocabulario. Comienzan a combinar palabras en frases cortas, a seguir instrucciones sencillas y a sostener conversaciones más largas.
Aproveche los eventos en su entorno para exponer a su hijo a nuevas oportunidades para aumentar su vocabulario. Salga a pasear e identifique los objetos cotidianos en la zona donde vive, hable sobre el camión de la basura que va pasando, identifique los vegetales en el supermercado. Invite a su hijo a que imite las palabras y frases que usted pronuncia. Continué formando oraciones utilizando el creciente vocabulario de su hijo para que aprenda a juntar palabras. Exploren juntos la biblioteca de su localidad para encontrar más libros para su lectura diaria.


Cómo estimular el lenguaje utilizando actividades fáciles
Hay actividades fáciles que puede hacer en el hogar con su hijo para estimular el desarrollo del lenguaje y aumentar su vocabulario.
· Coloque objetos comunes en una caja y pida a su hijo que identifique cada uno por su nombre mientras lo saca de la caja.
· Hojeen juntos álbumes de fotos e identifiquen por su nombre a las personas que ven.
· Confeccione libros básicos, cortando y pegando ilustraciones favoritas de revistas viejas.
· Cante canciones sencillas, tales como "Los Pollitos", dejando fuera algunas palabras para que su hijo las supla.
· Jueguen juegos fáciles, por ejemplo, nombrar las partes del cuerpo, diferentes alimentos o artículos de ropa.
· Ponga libro sencillos de cuentos en una canasta de donde usted y su hijo pueden seleccionar varios todos los días.




domingo, 28 de abril de 2013

¿Te atreves a soñar?

Desde pequeños todos sabemos soñar. Dormidos y despiertos. Gracias a la potencia de nuestra imaginación creemos que somos capaces de cualquier cosa. Sin embargo, según crecemos perdemos esta maravillosa capacidad que luego tanta falta nos hace en la vida a la hora de ser creativos, de innovar, de cambiar nuestras vidas y de transformar nuestras empresas. Te invitamos a que te atrevas a soñar otra vez, a desafiar tu zona de confort, y a que disfrutes del placer de convertir tus sueños en realidad. ¿Te atreves a soñar?

Confía en tí mismo y pon atención a estas ideas que pueden ayudarte a hacer realidad un sueño. Soñar es estupendo.

viernes, 19 de abril de 2013

Las rutinas

Los niños pequeños funcionan mejor cuando las cosas son predecibles y todos los días suceden las mismas cosas más o menos a la misma hora. Es perfectamente comprensible. Si tu hijo no tiene una hora fija para acostarse, por ejemplo, a veces lo acostarás cuando no esté cansado, y otras, cuando esté rendido. Te parecerá que está jugando cuando, en realidad, lo que necesita es dormir. Para un niño la hora de acostarse es demasiado importante y repercute demasiado en los demás miembros de la familia como para dejarla al azar. Del mismo modo, muchos padres no son conscientes de que los cambios notables en el horario de comidas o la separación excesiva entre éstas pueden hacer estragos en los niveles de azúcar del niño y provocarle cambios bruscos de humor y un cansancio innecesario.

Una rutina te ayudará a satisfacer las necesidades físicas del niño en el momento adecuado: la comida cuando tenga hambre y la cama cuando esté cansado. Es esencial establecer unas horas fijas para las actividades clave. Si todos los días suceden las mismas cosas, el niño sabe qué esperar. Sin una rutina clara, cuando puede pasar cualquier cosa en cualquier momento, el niño empieza a sentirse inseguro e irritable. No es de extrañar porque se encuentra en estado de alerta permanente.
Cuando el niño espera lo inesperado no logra relajarse. Posiblemente reciba cada cambio de actividad con una oposición terca o una rabieta porque no esté mentalmente preparado para ello. por otra parte, una rutina te permite ayudarlo a sobrellevar cada fase, advirtiéndole de lo que viene después, para que no le pille por sorpresa ni tenga la sensación de que las cosas se hacen apresuradamente.
Las rutinas proporcionan coherencia a la vida familiar. Además, necesitas un conjunto de normas previamente acordado. Para poder exigir a tu hijo determinados patrones de conducta, debes decidir primero lo que es aceptable, y lo que no, y después mantenerte firme en tu postura.
Si quebrantas las normas o cambias de objetivos constantemente, tu hijo no tendrá ninguna referencia de qué esperas de él y no te tomará en serio. "¿Me vas a castigar por esto o no?"
Cuando las normas cambian continuamente o no se aplican con coherencia, el niño suele interpretarlo como una oportunidad de oro para hacerlo que le plazca.

Las bondades de Internet

La mejor manera que tienen nuestr@s hij@s de aprender el "buen uso" de Internet es acercarse a ese océano de la mano de sus padres. Por eso conviene que estemos preparados para el presente y que nos formemos para el futuro.
Espero que esta página os sirva de ayuda, de pauta, de orientación...para hacerlo solos o con vuestr@s hij@s.

domingo, 14 de abril de 2013

Educación en valores

La educación en valores es aquella que, principalmente, se centra en la transmisión y promoción de aquellos valores que facilitan la convivencia entre las personas y que se sustentan en el respeto a los derechos humanos.
Por ello, es importante que desde los primeros años escolares niños y niñas desarrollen una actitud reflexiva sobre lo que piensan y sienten acerca de sí mismos y de los otros; también es fundamental que conozcan sus derechos, clarifiquen sus valores, identifiquen cuales son sus prejuicios, acepten las diferencias y logren asumir actitudes de mediación en la solución de conflictos.
Partiendo de estos presupuestos, entendemos la educación en valores como el proceso que ayuda a las personas a construir racional y autónomamente sus valores, o sea, capacitar al ser humano de aquellos mecanismos cognitivos y afectivos que, en completa armonía nos ayuden a convivir con la equidad y comprensión necesarias para integrarnos como individuos sociales y como personas únicas en el mundo que nos rodea.
Este vídeo nos describe qué es la educación en valores y explica la importancia que tiene en el seno familiar.
Si en casa no se aprenden, difícilmente los aprenderán en el colegio.